domingo, 29 de noviembre de 2009

LOS DEDOS DE LA MANO

Tus manos lentamente se deslizan en la piel, la piel de una mujer vestida del ayer.
Se deslizan y buscan los sentidos ocultos del pensamiento, tus manos cargadas de energía, se llenan de miel, le pasas en los labios con la punta de tus dedos lo dulce que llevas, vestido de hombre sientes sus deseos, su sueño de estar una noche con Morfeo, los dedos de la mano tocan súbitamente sus cejas, los dedos de la mano, sienten el calor del cuerpo.
Y cuando es de día, despiertas están tus manos junto a ella, tu mano, junto a sus dedos, en el piel a piel de los cuerpos, en el sentir la misma temperatura. Los dedos de la mano quien escribe para ti. Te quiero

A María