Erase una vez en un desierto llamado ''Deden'' , un cactus llamado Bao, sus gruesos tallos parecía ser hechos por dioses astrales.Una noche, el cielo estaba abierto, no habían nubes locas, ni estrellas perezosas, el silencio era inmenso y los rayos de la luna mostraban en el camino la sombra de Bao. Una araña que pasaba le pregunto a Bao, ¡Pero qué tallos tan gruesos tienes!, no te pesan? Bao le sonrió, le dijo con cariño, mis tallos son así de fuertes y gruesos, porque una vez, cada 1000 años viene una anciana a beber de mi fuente, yo absorbo el agua que pocas veces pasa por este desierto, me lleno de amor ante todo aquel que quiere un poco de sombra.
La araña se marcho dejándole un deseo en esa noche de luna. La luna solo observaba el sentimiento de Bao, la anciana pasaría como cada 1000 años pidiendo un poco de agua y bao con la misma ternura se la daría, lo que Bao no recordaba, era que solo una vez cada 1000 años pasaría frente a él la mujer de su vida y que solo bastaría, con que la luna se llenara de brillo para sacarle de ese hechizo mágico a que Bao fue sometido por besar a una flor preferida de los dioses de Zion. Pobre quedo postrado a dejar crecer su amor y mirar pasar de lejos a su amada flor, hasta que la luna le dotara de una lagrima, para dejarle amarla…se dice que Bao ríe y canta todas las noches, pues en su interior está dotado de vida, la luna lo observa de vez en cuando, para él la sorpresa vendrá.
Fin..
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