jueves, 31 de mayo de 2012

Reflejo Manifiesto

Soy una hoja parida de un árbol; árbol dolido triste y resentido, quien mas daría a este árbol que tiene casi 60 años una lección del ser. Al caer por el viento que soplaba fuertemente, me desprendí del árbol maternal, fui volando y llevada a muchas partes del mundo, hasta que un día me detuve, estaba cansada, decidí observar; pues me daba cuenta que solo tenía unos minutos más, antes de desintegrarme y convertirme en comida para la tierra. 

Observaba en mi memoria la calidad de mi árbol, quien me tubo por casi 7 días en su ramas, muchas veces hablaba a solas, muchas veces era histérico y refunfuñón, en ocasiones muy pocas se sentía celoso de los otros árboles y algunas veces gritaba de enojo si algún pájaro se postraba en el, me preguntaba en ese momento, he de ser un estorbo, si tan solo el viento soplara y me llevará lejos seria mi felicidad, antes de que eso ocurriera, deje en sus tallo una carta, y ahora espero la lea con mucha atención. Decía así: 

''Amado árbol":

Durante los primeros días de mi retoño, sentí el sol alumbrarme y tu calor se trasformaba en el puro amor que me alimentaba, al desarrollarme pude sentir más de tu presencia, yo no sabía al 6 día lo tanto que sufrías de estar viva, yo no sabía que no sabías que era vivir, yo no sabía qué triste fue todo en tu vida, yo no sabía que no sabias amarte, cuidarte, yo no sabía nada. Me desprendí de ti, por este viento que vino y me llevo, YO no sabía que a pesar de todo eso, fueses capaz de amar sin saberlo!..Gracias.

El árbol no cambio nunca; más un día en sus tallos empezaron a salir nuevos retoños del árbol, con mayor fuerza, el árbol había leído la pequeña carta por meses y reflexionado cada día sobre eso dicho. Gracias a esa reflexión los nuevos arbolitos serian reflejo de amor manifiesto por la vida.

Fin..