
Lentamente llegas a mí, estando en mí siempre, sin darme cuenta has despertando mi llama de fuego, despertando mi esencia de ser quien soy. ¡Qué ingenuo que puede ser un pensamiento!. Es tan pequeño un deseo, ante tanta grandeza de saber quién eres.
Eres la belleza y la imagen del todo en un universo perfecto, donde el color, tiene sabor y la risa es profunda como el océano.
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