Las gotitas de agua caían una a una
en la grama verde de tu jardín, mientras la cortina blanca soplaba los tobillos
de la almohada, el silencio eterno, te
visito, en ese momento la campana de la
sala con sus colores dorados sintió al sonido, el sonido de la voz, sintió la presencia de tu respiración,
sintió la diminuta sustancia del ser, el aire puro e ingenuo a sabor a ser, en
ese momento sonó la campana y el tiempo no se movió más, es más nunca se ha
movido por que la eternidad se fundió en la piel…...sabor a ser eternamente vos..el ser
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